Los derechos fundamentales de todo ser humano (La sanidad, la educación, la justicia, el derecho a una vivienda digna, a sacar adelante a una familia, a aspirar a una justicia real, accesible y gratuita...), nunca deberían ser objeto de negocio, especulación o privatización. Si un gobierno gestiona mal, cámbiese el gobierno. Pero que no se utilice la rentabilidad como argumento para el saqueo de los bienes públicos. Los derechos no tienen precio, ni son negociables.


sábado, 5 de mayo de 2012

Película para NO recomendar: Battleship

Extremo ejemplo del más típico militarismo americano, heredero de los Top-gunes y sucedáneos,  Battleship es un panfleto disfrazado de película de ciencia-ficción. De nuevo el ejército (en este caso la Us Navy) como vía de redención de un jóven descarriado, patriotismo americano, sacrificio por la patria, banderas, portaaviones y toda la parafernalia que tan bien conocen en Irak, Afganistán, Vietnam y otros lugares por donde han ido sembrando sus "ideales" Toques pseudo-progres como chicas y sufridos héroes de color, algún japones amigo del chico y pretendida colaboración internacional siempre, claro, bajo el liderazgo y los valores USA. Tópicos explotados desde el cine en blanco y negro cuya eficacia principal se basa en la reiteración y en el empaquetamiento en un lenguaje "joven", que baje la guardia de los espectadores haciéndoles sentir a los protagonistas como pertenecientes a su mundo próximo. ¿Necesitará la Marina enrolar gente para alguna movida próxima? Fijaros que con respecto al Ejército su imagen está mucho menos dañada por los desastres de Irak y Afganistán.

Hay que pensar que miles de salas en todo el mundo reproducen estos mensajes a un público infantilizado por televisiones, botellones, videojuegos y demás poderosas armas de colonización. Mientras engullen palomitas y  ponen los pies sobre el asiento delantero, se graban en sus relajados cerebros estos mensajes, de forma que en el próximo ataque preventivo a algún "país terrorista", la población mundial asocie a las noticias de bombardeos a poblaciones civiles y víctimas colaterales con estos chicos guapísimos, buenos en el fondo, y que no tienen más remedio que mandarnos un misil a casa para liberarnos, de la misma forma que Rajoy y sus chicas/os no tienen más remedio que vender nuestros muebles para pagar a sus pobres amigos y así liberarnos del mal vicio de sobrevivir.

Si os fijáis, cuando se acerca el inicio de alguna nueva campaña militar estadounidense van apareciendo películas en las que nos enseñan su poderío militar y moral. Hay que deshumanizar al enemigo, para que el marine o el piloto no tengan reparos en destrozarlos con las mejores armas disponibles Se les pinta como extraterrestres, terroristas o cualquier cosa lo más alejada del mundo afectivo del soldado de tropa y del televidente a quien se le ofrece casi en directo el espectáculo, mientras los millones de dólares que habrían de ir a paliar hambres y desgracias engordan a los fabricantes de armas, curiosamente relacionados con los poderes que buscan y justifican tales guerras.

Así que prepararos. Veremos que vienen nuevas películas de este tipo, saga tras saga. Al primer Irak le precedió Rambo., al segundo otra serie más descuidada de películas justificantes. Y si ahora vuelven, veréis como no tardan en montarnos alguna guerra. Ahora toca el Pacífico, que es donde se juega la economía del siglo XXI. y que es la ruina de vuestro futuro porque, hijos míos, Europa ya no mola y se la quieren cargar.

De esto hablaremos otro día.
Buenas noches

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